
Este fin de semana he aprovechado para ver una
película a la que tenia ganas.
Battle in Seattle o Batalla en
Seattle según se prefiera. El
filme trata sobre las movilizaciones que tuvieron lugar en la ciudad a la que se refiere la
película el 3
0 de Noviembre de 1999 y los sucesivos
días. En esa
época se celebraba en la ciudad una cumbre de la
Organicación Mundial de Comercio (
OMC/
WTC) en algunos medios de
comunican se hablaba de que este encuentro era "La ronda del milenio" y que de sus resultados
resultaría un nuevo orden mundial en lo referente al comercio entre estados. En cierto modo la
OMC salio de
Seattle sin conseguir ninguno de sus objetivos, es decir, su cumbre fue un autentico fracaso y todo gracias a que unas 100.000 personas
según los
organizadores de las movilizaciones y 40.000
según informaron las autoridades, decidieron salir a la calle para manifestar su desacuerdo con todo lo que
representa la
OMC y los acuerdos que
pretendían tomarse en esa cita. En aquel momento se les
conoció como los
antiglobalización, los que se
oponían al crecimiento de los estados, a su desarrollo
economico. Hoy todos sabemos que aquella gente tenia
razón, nuestro planeta esta ambientalmente en un momento delicado, la
distribución de la riqueza es cada vez mas desigual, los derechos humanos
continúan vulnerandose día a
día incluso en el primer mundo y el
capitalsmo sacia su
ambicion a base de
políticas ultraliberales como las que nos han llevado a la actual crisis financiera que el mundo esta sufriendo.
Esos locos defensores de tortugas y ballenas, los cabecillas marxistas de los sindicatos y los abraza-arboles entre otros no se manifestaron en contra de la
globalización, ni del desarrollo. Solamente
pedían que las cosas se hagan bien. La mezcla de culturas es un elemento tan enriquecedor que puede suponer la
creación de los cimientos para una nueva realidad, pero no debe realizarse a cualquier precio, ha de hacerse siguiendo unos
parámetros de
sostenibilidad y respeto y por supuesto ha de mantenerse totalmente alejada de los factores
economicos de mercado que
actúan como elementos especulativos buscando la
maximización del beneficio resultante del proceso en lugar de preocuparse por la eficiencia del mismo.
Dejo este tema abierto.
Ah, me olvidaba mencionar a modo de curiosidad que
Seattle recibe su nombre del
Jefe Seattle un indio americano perteneciente a los
Suquamish y
Duwamish.